Gisela León (Republica Dominicana)
Secretaria de la Comisión de Administración y Finanzas
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) ocupan una posición relevante en la actividad productiva y el empleo de la República Dominicana, por lo que su capacidad de adaptación influye directamente en el dinamismo del tejido empresarial del país. No obstante, enfrentan retos derivados de la globalización, la digitalización, el aumento de la competencia y la necesidad de innovar continuamente.
La inteligencia artificial (IA) ha evolucionado desde aplicaciones experimentales hasta convertirse en una herramienta de uso cotidiano que permite automatizar procesos, analizar grandes volúmenes de datos y apoyar la toma de decisiones estratégicas. Su incorporación ya no es exclusiva de las grandes corporaciones, pues los servicios en la nube y las plataformas digitales han ampliado el acceso a soluciones inteligentes.
El objetivo de este artículo es analizar el potencial de la inteligencia artificial como herramienta estratégica para mejorar la competitividad de las pymes dominicanas, con énfasis en sus aplicaciones empresariales, contables, de auditoría y sostenibilidad. También se examinan las condiciones necesarias para una adopción responsable, gradual y alineada con los objetivos organizacionales.
Inteligencia artificial y transformación digital
La inteligencia artificial comprende técnicas como el aprendizaje automático, el procesamiento del lenguaje natural, la visión artificial y la analítica predictiva. Estas tecnologías permiten identificar patrones, generar recomendaciones y automatizar actividades repetitivas. En el contexto empresarial, la IA puede integrarse con sistemas de planificación de recursos empresariales, gestión de relaciones con clientes, análisis de datos y plataformas colaborativas para mejorar la eficiencia operativa.
Desde una perspectiva estratégica, la IA debe considerarse una tecnología de propósito general cuyo impacto depende de inversiones complementarias en datos, procesos, formación y rediseño organizacional. Filippucci et al. (2024) señalan que la IA puede impulsar la productividad y la innovación, aunque sus efectos de largo plazo dependen de su difusión y de la capacidad de las organizaciones para integrarla. En consecuencia, instalar una aplicación aislada no garantiza una ventaja competitiva; el beneficio aparece cuando la tecnología resuelve un problema concreto, reduce fricciones y mejora decisiones relevantes. (…)