La Ciberseguridad, inteligencia artificial y confianza pública: la nueva Frontera del control interno en Administración y Finanzas
Altagracia Maribel Mateo Chalas Miembro de la Comisión de Administración y Finanzas de la AIC
La digitalización ha trasladado una parte sustancial de la gestión financiera a sistemas, plataformas y flujos automatizados. Hoy, una orden de pago puede recorrer varias aplicaciones antes de llegar al banco, un cambio en el maestro de proveedores puede modificar el destino de una transferencia y una herramienta de inteligencia artificial puede intervenir en tareas que antes dependían enteramente del juicio humano. Esa realidad ha acercado la ciberseguridad al núcleo de Administración y Finanzas.
Pagos, registros contables, facturación, conciliaciones, nóminas, declaraciones tributarias y reportes dependen de información digital. Cuando esa información pierde integridad, confidencialidad o disponibilidad, el problema deja de ser estrictamente tecnológico. El efecto alcanza la liquidez, el cumplimiento, la prevención del fraude, la continuidad de las operaciones y la credibilidad de los estados financieros.
Desde esta perspectiva, la ciberseguridad forma parte de la arquitectura de control interno. No implica trasladar al contador las funciones propias de Tecnología. Exige reconocer una interdependencia: Tecnología resguarda el entorno técnico, mientras Administración y Finanzas conocen la sustancia de las operaciones, identifican los procesos críticos y determinan cuándo una transacción es razonable, autorizada y debidamente sustentada. (…)