John Apolo Williams Vicepresidente de la Comision de Administracion y Finanzas de la AIC
La integridad es aquella cualidad humana de actuar de forma coherente con sus valores y principios, incluso cuando nadie nos está observando. La palabra integridad proviene del latín INTEGRITAS (totalidad, entero) y deriva del adjetivo INTEGER (intacto, entero, no alcanzado por un mal). Se refiere, por tanto, a que no carece de ninguna de sus partes y a una persona recta, proba, intachable (Real Academia Española).
La integridad, por tanto, es un concepto indeterminado que supone actuar de forma coherente con los principios, valores y creencias que uno afirma sostener.
El adjetivo latino INTEGER, que significa «entero» o «intacto», sugiriendo que una persona íntegra no está «dividida» entre lo que piensa y lo que hace.
Lo que define a la integridad:
Coherencia: Es aquel puente entre lo que sientes, dices y haces.
Firmeza ética: Mantener tus estándares frente a presiones externas o tentaciones.
Honradez: Actuar con transparencia y verdad en toda interacción.
Tipos de integridad
Dependiendo del contexto, se clasifica en varias dimensiones:
Moral: La capacidad de decidir y actuar según la propia conciencia de lo justo.
Física: El derecho a que nadie dañe tu cuerpo o tu salud.
Académica: Actuar con honestidad en el aprendizaje y la investigación.
Profesional: Seguir los códigos de ética de un oficio, como la profesión contable, las finanzas, la auditoría, la administración o el derecho.
Diferencia clave
A menudo se confunde con la honestidad, pero no son iguales. La honestidad es decir la verdad; la integridad es vivir esa verdad. Como bien dice el (…)