Asociación Interamericana de Contabilidad

Cuando el gas se apaga: la cuenta pendiente de la electricidad boliviana y la sostenibilidad

Paola A. Pérez Alvarado (Bolivia) y Remy A. Terceros Fernández (Bolivia)

Introducción

La energía eléctrica es el insumo transversal más crítico para cualquier economía: sostiene el aparato productivo industrial, garantiza el funcionamiento de los servicios públicos esenciales y determina la calidad de vida de la sociedad civil. Desde 2010, cuando entró en operación la Central Termoeléctrica de Entre Ríos, Bolivia estructuró su matriz eléctrica en torno al gas natural, un recurso que durante años generó ingresos fiscales considerables y ha permitido mantener tarifas de consumo notablemente bajas. No obstante, el ciclo de bonanza hidrocarburífera está llegando a su fin, dando paso a una fase de declinación acelerada que pone en riesgo la autarquía energética nacional. Comprender esta transición —su magnitud económica y su impacto en las finanzas del Estado— resulta imperativo no solo para ingenieros o reguladores del sector energético del Gobierno Nacional, sino de manera transversal para los auditores, contadores y analistas financieros, encargados de evaluar, reportar y mitigar los riesgos financieros asociados a este trascendental cambio de matriz y su impacto en materia de sostenibilidad.

Una matriz eléctrica dominada por el gas: dependencia térmica al 2025

La matriz de generación eléctrica en Bolivia refleja una profunda rigidez estructural. De acuerdo con los datos de la memoria anual del Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC, 2026), en la gestión 2025, para el Sistema Interconectado Nacional (SIN) se produjo 11.795,7 GWh, de los cuales el 63,17% provino de la generación térmica a gas natural. Las fuentes bajas en carbono aportaron en conjunto un 36,83%, distribuido de la siguiente manera (CNDC, 2026): (…)