Aceptación y continuidad de las relaciones con los clientes y de encargos específicos: una decisión esencial para la calidad profesional
Mary Emily Morales, CPA, CGMA Presidenta Comisión Técnica de Gestión de Calidad de la AIC
En el ejercicio de la contaduría pública, la calidad de un encargo no comienza cuando el profesional inicia los procedimientos técnicos ni cuando prepara su documentación. Comienza mucho antes: en el momento en que la firma decide si debe aceptar o continuar una relación con un cliente y si está en condiciones de realizar un encargo específico.
Esta decisión constituye uno de los componentes fundamentales del sistema de gestión de la calidad de una firma. Su importancia radica en que una evaluación inadecuada del cliente, del encargo o de la capacidad de la firma puede exponer al profesional a riesgos significativos de calidad, independencia, reputación y cumplimiento ético y regulatorio.
Por ello, aceptar un cliente no debe verse simplemente como una oportunidad comercial. Es, ante todo, una decisión profesional basada en información suficiente, evaluación de riesgos y juicio profesional.
La aceptación del cliente no es un trámite administrativo
Uno de los errores que pueden presentarse en las firmas es tratar el proceso de aceptación y continuidad como un formulario que se completa para cumplir con una política interna.
El verdadero propósito es muy diferente. La firma debe obtener información que considere suficiente y apropiada antes de aceptar una relación con un nuevo (…)