Efectos administrativos y financieros en las PYMES de Panamá a seis años de la implementación de la Factura Electrónica
Mgtr. Inés Alexander Caballero Rivera Miembro de la Comisión Técnica de Administración y Finanzas de la AIC
Resumen
La implementación de la factura electrónica en Panamá ha llevado a las empresas a realizar diversos ajustes administrativos en sus procesos de compra y venta de bienes y servicios, ya que han tenido que adecuar sus procesos y sistemas a las exigencias del Estado y así cumplir con la normativa vigente en este sentido. Todos estos cambios se atribuyen a uno de los avances más significativos en la modernización de la administración tributaria del país. Desde la puesta en marcha del plan piloto en 2018 y su posterior masificación entre 2020 y 2023, el Sistema de Facturación Electrónica de Panamá (SFEP) ha fortalecido los mecanismos de control fiscal, incrementado la recaudación tributaria y mejorado la transparencia en las operaciones económicas, lo cual ha impactado financieramente en las PYMES, donde han debido adquirir sistemas o plataformas de facturación, ya sea el gratuito proveído por el Estado o mediante un Proveedor Autorizado Calificado (PAC), con un costo que va a depender de la cantidad de folios (facturas) que emita mensualmente y puede adquirir en paquetes anuales de facturación.
Desde el año 2020 el SFEP se ha convertido en uno de los avances más importantes en la modernización tributaria del país. Más allá de digitalizar procesos, ha permitido fortalecer la fiscalización, mejorar la recaudación y aumentar la transparencia en las operaciones comerciales.
Este artículo examina los principales efectos en las empresas y así mismo los logros derivados de la adopción de la factura electrónica, destacando su impacto en la regulación, la fiscalización y la eficiencia institucional de la Dirección General de Ingresos (DGI) y su impacto en la economía formal y la incidencia directa en la recaudación de impuestos directos e indirectos. (…)