Asociación Interamericana de Contabilidad

Responsabilidad Ética en la gestión Financiera

CPA Renato Coronel D. – MCA

Presidente de la Comisión Técnica de Ética y Ejercicio Profesional de AIC

Cuando hablamos y nos referimos a la responsabilidad ética en la gestión financiera, necesariamente nos referiremos siempre al compromiso de actuar con integridad, transparencia y ecuanimidad o equidad en todas las decisiones relacionadas con la gestión de recursos económicos, tanto en el plano individual como organizacional. Esta obligación no solo implica cumplir con la normativa legal vigente, sino también adoptar aquellos principios éticos que van guiando ese comportamiento hacia lo que consideramos justo y correcto, incluso cuando no hay una supervisión directa.

Al respecto hay varios elementos que podrían ser considerados esenciales para mantener la integridad en la gestión de recursos y como tal es necesario hablar de la “TRANSPARENCIA”, como aquella característica indispensable, de comunicar de forma clara, diáfana, transparente, veraz y completa de la información financiera, evitando ocultar datos o información que pueda dar una lectura errónea a los usuarios de la información financiera.

El término ya muy familiar conocido como “COMPLIANCE”, en términos de respetar el marco normativo, las leyes, regulaciones y estándares contables establecidos, es decir promover esa cultura de cumplimento ético, más allá de la legalidad mínima requerida de cumplir por cumplir.

La rendición de cuentas ó “ACCOUNTABILITY”, considero que es importante y no me refiero exclusivamente a esa responsabilidad de asumir las consecuencias de nuestros actos o decisiones financieras, sino también el establecimiento de controles y supervisión, que nos permitan evaluar precisamente el uso adecuado de estos recursos.

No podemos omitir la condición de “CONFIDENCIALIDAD, que también es muy importante, sobre todo cuando se trata de evitar conflictos de interés y el uso indebido de la información o datos que podrían ser considerados como sensibles. De hecho, en la práctica profesional el riesgo de que los Auditores utilicen información de sus Clientes, de manera poco ética, para desarrollar líneas o modelos de negocios personales, está presente; situación que bien podría ser considerada como abuso de confianza, con las consecuencias legales que este tipo de actitudes podrían generar. (…)

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