Tradicionalmente, el análisis financiero se ha centrado en la evaluación de indicadores económicos como la rentabilidad, liquidez y solvencia. Sin embargo, en el contexto actual,...
Sepa másDespertamos el día siguiente de iniciada la cuarentena por la crisis sanitaria del Covid-19, con la esperanza de que en un lapso de 15 días esta sería superada y la vida continuaría con la habitualidad de siempre. Hoy, después de muchos meses de confinamiento – en Perú más de 5 meses- seguimos esperando la “nueva normalidad” que nos sigue siendo esquiva; y, los que tenemos la suerte de estar realizando trabajo remoto, continuamos recluidos en nuestros hogares; mientras otro grupo sale a realizar diferentes labores con el único afán de garantizar su propia supervivencia y la de su organización.
Mucho se ha escrito sobre los efectos desastrosos en la salud y en la economía derivada de la pandemia, expresada en las estadísticas de muertes y contagios, la paralización de muchos sectores productivos, cierre de empresas, surgimiento de nuevos emprendimientos, la transformación digital acelerada, pero poco se ha escrito, dentro de este contexto, sobre el comportamiento del talento humano en las organizaciones y como estas han respondido frente a esta impensable realidad, jamás prevista en los planes de contingencia, que ha configurado no solo una crisis sanitaria y financiera; sino también una crisis social y humana.
Dentro de este contexto, nos hacemos las siguientes preguntas ¿ Continúan los equipos de trabajo comprometidos con los objetivos de la organización y estos objetivos están alineados a los objetivos personales de sus colaboradores, para que se produzca la sinergia entre ellos? ¿Cómo están respondiendo los lideres para afrontar la crisis y proteger al elemento fundamental de la organización?
Quisiera responder partiendo de lo que significa la cultura organizacional, aquella que reúne las actitudes, creencias y valores de sus integrantes y que se ve influenciada, sobre todo, por la forma de actuar de los líderes; y que también representa la forma de afrontar las oportunidades, de adaptarse al cambio, la crisis y la incertidumbre.
La situación actual demanda no solo una cultura organizacional orientada al objetivo de crear valor en las organizaciones, sino también a generar un entorno propicio para mantener el compromiso de sus talentos, a través de la presencia efectiva de sus líderes que deben convertirse en “modelos de rol positivo”; así como de la implementación de acciones destinadas a proteger no solo la continuidad de la organización sino principalmente a garantizar la seguridad y bienestar de los colaboradores, haciendo uso de la creatividad, de la tecnología y de la sensibilización social.
Es por ello necesario reforzar los cimientos de la cultura organizacional, que ésta se consolide y se convierta en parte del ADN de sus miembros, para lograr con esta identificación el compromiso de todo el talento humano con la nueva estrategia y los objetivos de la organización, de tal forma que puedan sobrevivir, juntos, a la crisis. Por su parte los lideres (tanto del nivel más alto como de cada área) deberán trazar una hoja de ruta que contemple los siguientes aspectos para fortalecer el compromiso:
Pensemos que toda crisis es una circunstancia para mejorar nuestras actitudes y valores, para potenciar la cultura organizacional; una oportunidad para que los líderes se puedan enfocar en la persona, en su bienestar y calidad de vida, retomando el concepto de que los objetivos organizacionales y personales deben estar totalmente alineados para hacer más fuerte a la empresa y darle sostenibilidad en el tiempo, mitigando el riesgo en condiciones adversas y de incertidumbre.
Por otro lado, el compromiso de los talentos, es decir el grado de identificación, integración y pertenencia con la organización, se vuelve fundamental en estos momentos y puede ser medido en términos de productividad: Si las personas se sienten comprometidas su rendimiento es mayor. Esto se ha experimentado desde inicios de la pandemia cuando muchas personas empezaron a trabajar desde casa, con el soporte técnico y emocional de su organización, aumentando significativamente su efectividad y rendimiento a más del doble. El “no vernos” y la valoración del “trabajo por objetivos” estimuló la necesidad de que los productos se volvieran tangibles, en mayor número y calidad. Esta situación la he podido comprobar con mis partners y colaboradores más cercanos, personas muy talentosas que antes de la crisis, quizás por la situación de confort en la que nos encontrábamos, no habían alcanzado el 100% de su rendimiento e iniciada la pandemia su productividad mejoró superlativamente.
Como reflexión final diremos que, las personas deben estar siempre en el primer lugar de la organización, tanto en épocas de bonanza como en tiempos de crisis. Si los colaboradores, los talentos son protegidos, estimados, valorados, si perciben que se está con ellos “en las buenas y en las malas” se sentirán comprometidos con su organización, redoblarán esfuerzos y crecerá su productividad. Cuando la pandemia termine, y se haga una evaluación de comportamientos, se reconocerá también a aquellas empresas y líderes que estuvieron a la altura de las circunstancias y supieron acompañar a sus talentos no sólo en el aspecto técnico y profesional, sino, sobre todo, en el aspecto emocional y humano.
Patricia Llanos Ocampo (Perú)
Miembro Comisión de Administración y Finanzas
Tradicionalmente, el análisis financiero se ha centrado en la evaluación de indicadores económicos como la rentabilidad, liquidez y solvencia. Sin embargo, en el contexto actual,...
Sepa másEl panorama financiero global está experimentando un cambio radical impulsado por la convergencia de Fintech y Activos Digitales. En este contexto, Bolivia se encuentra en...
Sepa másLa contabilidad ha sido, durante décadas, una disciplina asociada a la representación fiel de los hechos económicos, sustentada en principios de objetividad, verificabilidad y cumplimiento...
Sepa másLos cambios más relevantes en el mundo financiero rara vez ocurren de forma abrupta. Más bien, se gestan de manera progresiva, casi imperceptible, hasta que...
Sepa másEl punto de equilibrio trasciende el cálculo tradicional de unidades vendidas para cubrir costos fijos y variables. La toma de decisiones estratégicas exige diferenciar tres...
Sepa másLa integridad es aquella cualidad humana de actuar de forma coherente con sus valores y principios, incluso cuando nadie nos está observando. La palabra integridad...
Sepa másEn los últimos tiempos, la conceptualización de las finanzas ha experimentado una transformación significativa, evolucionando desde una mera gestión monetaria hacia una disciplina estratégica, fundamentada...
Sepa másEl cierre contable suele analizarse desde la óptica normativa y financiera, pero su sostenibilidad depende de un factor esencial: el capital humano. Cada cierre mensual...
Sepa más